México y EE.UU. Entre la Diplomacia y la Presión.
Por David García.
La visita de Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional de EE.UU., a México no es casualidad ni cortesía. Con los aranceles del 25% de Trump a punto de activarse y una política migratoria más agresiva en marcha, Washington busca aliados estratégicos. Kristi Noem ya hizo escala en El Salvador y Colombia, y ahora toca nuestra puerta con la misma agenda; control migratorio.
Para México, la reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum no es solo una charla de seguridad, sino una prueba de equilibrio entre cooperación y soberanía. Claudia Sheinbaum, siempre pragmática, quiere que la conversación sea «cordial», con temas como la violencia, la Guardia Nacional, la inteligencia y la coordinación sobre la mesa. Pero detrás de ese discurso, hay presiones difíciles de ignorar, los aranceles de Trump y la exigencia de recibir deportados.
El gobierno mexicano debe negociar con firmeza. Si cede demasiado, la relación con EE.UU. podría convertirse en una sumisión disfrazada de cooperación. Si resiste, el riesgo es la confrontación. Esta visita marca el primer contacto oficial con la administración de Trump y sentará el tono de los próximos años. ¿Seremos socios estratégicos o simples receptores de órdenes?

