La espera para los compradores de Tesla Cybertruck ha sido larga y, para algunos, frustrante. Blaine Raddon, entusiasta de la marca, se enfrenta ahora a una posible multa de 50 mil dólares por intentar vender su camioneta, la cual no cabe en su nuevo estacionamiento luego de su separación matrimonial.
El problema surge por la política de Tesla que prohíbe la reventa de las Cybertrucks durante el primer año de propiedad. Raddon, al intentar deshacerse del vehículo, se encontró con esta cláusula. A pesar de acudir al concesionario en Salt Lake City, Utah, Tesla se negó a recomprarlo, alegando que la razón de Raddon no es suficiente para justificar la recompra.
Raddon busca que Tesla compre su camioneta para poder adquirir otro vehículo de la marca que se ajuste a sus necesidades. Su caso ha generado controversia en redes sociales, donde algunos consideran la política de Tesla como excesiva, aunque la empresa la estableció para evitar la reventa a precios desproporcionados.

