La plataforma TikTok, propiedad de ByteDance, ha argumentado que la posible prohibición en Estados Unidos representa un cambio radical en el apoyo a una internet abierta, estableciendo un precedente peligroso.
El presidente Joe Biden firmó una ley en abril que exige a ByteDance deshacerse del negocio de TikTok o enfrentar una prohibición en EU, una medida que la compañía y sus usuarios consideran injustificada y restrictiva para la libertad de expresión.
Los escritos legales presentados en nombre de TikTok y sus usuarios enfatizan que la medida podría comprometer la seguridad de datos personales, mientras que los usuarios argumentan que limitaría su derecho a expresarse libremente en la plataforma.
TikTok ha calificado la ley como inconstitucional, argumentando que el Congreso no puede seleccionar una plataforma de discurso específica y cerrarla arbitrariamente sin justificación suficiente ni considerar alternativas menos restrictivas.
La ley concede a ByteDance un plazo de nueve meses para vender TikTok, con una posible prórroga de tres meses, antes de imponer la prohibición total de la aplicación en Estados Unidos.

