Nicolás Rocha, residente de Maravatío, Michoacán, se enfrenta a una mayor carga de trabajo debido a la escasez de agua. Actualmente, trabaja en la construcción del parque de Santa Mónica en Tlalnepantla, Estado de México.
Desde los 14 años, Rocha ha sido perforador de pozos. Explica que el proceso implica una meticulosa revisión de los restos extraídos para determinar la calidad del agua. En el caso de su trabajo actual, la dificultad se agrava debido a un suelo pedregoso que retrasa el progreso.

Rocha y su equipo trabajan incansablemente durante 12 horas diarias, avanzando poco a poco en la perforación. Sin embargo, prefieren mantener un ritmo constante para evitar colapsos y asegurar la calidad del trabajo realizado.
La perforación de nuevos pozos se ha vuelto una medida crucial en varios municipios del Valle de México para abordar la escasez de agua. Aunque algunos cuestionan esta solución y abogan por la reparación de fugas y la conservación de recursos a largo plazo.


