Cuarenta personas perdieron la vida en Liberia después de que un camión cargado con combustible explotara tras un accidente. El vehículo, que se había volcado previamente, atrajo a residentes locales que se acercaron para realizar rapiña con el combustible derramado.
El incidente dejó un saldo de 83 heridos, incluyendo tres niños de entre seis y nueve años. Testigos presenciales grabaron el momento exacto de la explosión, que resultó en la muerte de las personas que se encontraban cerca del camión.
Según informes locales, el conductor del camión perdió el control, provocando el vuelco y el derrame de combustible. Los pobladores, al percatarse del incidente, se acercaron para recolectar el combustible, algunos incluso llevando cubetas para tal fin.
Un residente local comentó: «Cuando cayó el camión cisterna, vino mucha gente de toda la ciudad. Algunos solo miraban cómo se derramaba el combustible, pero otros traían contenedores y recogían el combustible. Así que en poco tiempo el camión cisterna se incendió y mucha gente empezó a correr atropelladamente. Mucha gente no pudo escapar de la explosión».
El presidente de Liberia, George Weah, expresó sus condolencias en un comunicado oficial, lamentando la pérdida de vidas. Weah también instó a la solidaridad de la población para apoyar a los familiares de los heridos, señalando que la recuperación de los lesionados será un proceso largo.

