Un dron del ejército nigeriano disparó erróneamente durante una festividad musulmana en un pueblo del noroeste de Nigeria, causando muertes y heridas entre los civiles. El trágico incidente ocurrió durante la noche del domingo en el estado de Kaduna, aunque las autoridades militares aún no han proporcionado cifras exactas sobre las víctimas.
El gobernador estatal de Kaduna, Uba Sani, confirmó que el ataque, destinado a terroristas y bandidos, impactó a fieles musulmanes que celebraban el Mawlid, la fiesta del nacimiento del profeta Mahoma. Según un habitante local, Hassan Ma’aruf, al menos 30 personas, en su mayoría mujeres y niños, perdieron la vida. Las imágenes compartidas no han sido confirmadas por la AFP.

El comisario para la seguridad del estado, Samuel Aruwan, informó que numerosos heridos fueron trasladados a un hospital en Kaduna. El ejército, en una misión rutinaria contra rebeldes, admitió haber «alcanzado por error a miembros de la comunidad». Este trágico suceso destaca la complejidad y los riesgos de las operaciones militares en zonas densamente pobladas, donde grupos de bandidos yihadistas han causado estragos en la seguridad ciudadana.

