En la reciente Cumbre de Liderazgo Familiar en Des Moines, Iowa, el polémico expresentador de Fox News, Tucker Carlson, generó revuelo al llamar a México una amenaza mayor que Rusia y expresar su apoyo a un posible bombardeo del país.
Durante la cumbre, Carlson, quien fue despedido de Fox tras publicar un mensaje racista y violento, entrevistó a varios aspirantes presidenciales republicanos, entre ellos el exvicepresidente Mike Pence. Durante la entrevista, Pence expresó su preocupación por la falta de armamento avanzado para Ucrania, a lo que Carlson respondió con ironía sobre la importancia de los tanques estadounidenses para los ucranianos.

En un momento posterior, cuando el aspirante Tim Scott mencionó la importancia de ayudar a Ucrania para debilitar a las fuerzas armadas rusas, Carlson sorprendió al público al afirmar que «no conoce a nadie que haya sido asesinado por Rusia», pero sí conoce personas que han sido asesinadas por México.
Según Carlson, el gobierno mexicano permite el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos, lo que ha causado la muerte de cientos de miles de estadounidenses. Cuestionando por qué México se considera una amenaza menor que Rusia, Carlson planteó la controvertida pregunta de por qué no bombardear a los cárteles mexicanos. Ante la respuesta cautelosa del gobernador Asa Hutchinson de Arkansas, Carlson continuó cuestionando la relación entre México y Estados Unidos.

En respuesta a los comentarios de Carlson, el exembajador de México en Estados Unidos, Arturo Sarukhán, expresó su preocupación por el peligro que representa la retórica anti-mexicana en la campaña republicana y el impacto que esto podría tener si los republicanos ganan la presidencia en 2024. Además, señaló que la postura del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador en temas como el fentanilo ha envenenado la imagen de México en Estados Unidos, especialmente entre un Partido Republicano influenciado por el trumpismo.
En conclusión, los comentarios de Tucker Carlson en la cumbre han generado un debate acalorado sobre las relaciones entre Estados Unidos y México, así como las políticas internas y externas de ambos países. Estas controversias resaltan la importancia de un diálogo constructivo y una cooperación mutua para abordar los desafíos compartidos y fortalecer los lazos entre las naciones vecinas.

