En un incidente ampliamente compartido en redes sociales, una mujer identificada como «Gaby Ortega» fue agredida en las afueras de un banco en la alcaldía de Iztapalapa, Ciudad de México. La situación se desencadenó cuando Gaby solicitó al dueño de un perro que controlara a su mascota después de un presunto ataque previo hacia ella por parte del animal.
A pesar de presentar una queja ante la Fiscalía General de la Ciudad de México, las autoridades respondieron que el agresor era «un enfermo mental» y que «no se había tomado su medicamento» en el momento del ataque, lo que ha suscitado preocupación en la comunidad sobre la seguridad de las mujeres en la ciudad y la respuesta de las autoridades ante tales situaciones.

El incidente ha generado un debate en línea sobre la obligatoriedad del uso de correas para perros en la CDMX. Según la Ley de Cultura Cívica de la Ciudad, el uso de la correa es una norma vinculante, y cualquier persona responsable de un perro debe usarla en lugares públicos. La situación ha reavivado preguntas sobre la seguridad ciudadana y el cumplimiento de las normativas en la ciudad.

