COLUMNA La Última Palabra
Por: Jorge A. Martínez Lugo.
• La tarea de Citlali: mantener la alianza vergonzante con verde o emprender un cambio.
• La sociedad ¿qué espera?
De cinco gubernaturas que pretendía, el verde se puso buena onda y rebajó a tres estados sus pretensiones: San Luis Potosí, Quintana Roo y un tercero. Karen Kastrejón no mencionó a ninguno de los tres por su nombre, pero de tres, los dos mencionados los sienten suyos, como derecho natural.
En el caso de Quintana Roo, el tema no es de partidos, sino de élite en el poder disfrazada de verde y guinda. Una élite que está por encima de los partidos. La gente conoce muy bien a quienes integran esos grupos, los que están y los que quieren estar, en este proceso 2027.
Por lo pronto hay dos proyectos definidos en disputa por Quintana Roo. La presidenta tiene un plan y es la incógnita. No está dejando todo al azar o al tiempo. Pero la cuestión es cuál decisión va a tomar en Quintana Roo: ¿continuidad o cambio?
Por lo pronto, el regreso de Citlalli Hernández a Morena -una emblemática fundadora desde territorio-, le quita a Luisa María Alcalde la presión de las candidaturas y comparten, hasta ahora, el mando del rumbo del partido y del movimiento, que avanza con la presidenta en esta elección federal intermedia.
REFRENDO DE REGISTRO
Sería muy sano para la vida partidista que el verde y el PT vayan solos. Sería un refrendo del registro y la medición real de su alcance electoral. Así como las personas refrendan cada determinado tiempo su licencia, su placa, su predial, sus permisos y concesiones, en fin el ciudadano refrenda todo. ¿Por qué los partidos no refrendan su registro cada tres o cuatro elecciones?
Que vayan solos y luego ya en el Congreso de la Unión, cada quien con su propia fuerza, se establecen alianzas de co gobierno por eventos, parciales o permanentes, para avanzar en el proyecto de cada partido y movimiento.
Sería sano conocer -hasta para el mismo verde aunque ya lo saben-, el verdadero alcance de cada partido, sin trasvase de votos guinda a verde y guinda a rojo.
En la reforma electoral nunca se incluyó, ni siquiera se discutió, la propuesta de que por obligación, los partidos deben contender solos cada tres o cuatro elecciones, a manera de refrendar su registro.
Hay que cortar el cordón de corrupción electoral -que se ha normalizado-, de las alianzas pre-elecciones y pasar a las alianzas post-elecciones.
Las actuales vergonzantes alianzas, son producto de esa corrupción y colusión entre los partidos grandes y los chicos. Ahora el cuervo le saca el ojo a quien lo creó y lo crió.
¿SACARÁN EL OJO A CITLALLI?
El verde le quieren sacar el ojo a Morena y Citlalli tiene la tarea de dejarse sacar el ojo -con tal de mantener la alianza a toda costa-, o tomar decisiones diferentes, con dos aliados que ya mostraron de qué madera están hechos.
Mientras tanto, la sociedad ¿qué espera de este proceso?
Algunos sectores esperan que se re oxigene el sistema de partidos, cortando la alianza perversa con verde.
Otros esperan que se mantenga la alianza porque con la actual legislación -no reformada-, morena mantendrá la mayoría constitucional y el control aunque salga muy caro ante la voracidad insaciable verde.
En fin, estamos viviendo un proceso por demás interesante y en cada caso, usted tiene la última palabra.

