La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha expresado preocupación ante el incremento de casos de gripe aviar en humanos, destacando la alta letalidad del virus H5N1, según informes del portal New York Post.
El Dr. Jeremy Farrar, principal científico de la OMS, ha resaltado la gravedad de la situación y la necesidad de estar alerta ante posibles mutaciones del virus.
Aunque la gripe aviar es poco común en Estados Unidos, se han registrado dos casos en personas que estuvieron en contacto con animales infectados.
Hasta ahora, no se ha observado transmisión de persona a persona del virus, pero existe la preocupación de que pueda evolucionar para hacerlo.
Se ha confirmado la presencia del virus en muestras de leche cruda, aunque se asegura que la leche pasteurizada sigue siendo segura para el consumo.
Los productores de leche están obligados a desechar la leche de vacas infectadas para evitar la contaminación de la cadena alimentaria.
El Dr. Wenqing Zhang de la OMS ha destacado la alta concentración del virus en la leche cruda de vacas infectadas, señalando que el consumo de leche cruda siempre conlleva riesgos de contaminación.
Se han identificado dos cepas de gripe aviar, siendo la altamente patógena la más grave debido a su alta mortalidad en aves de corral.
Desde enero de 2022, se han reportado brotes de gripe aviar en aves y ganado en varios estados de Estados Unidos, lo que ha generado preocupación y llamados a la vigilancia por parte de la OMS.
Expertos plantean interrogantes sobre las posibles vías de propagación del virus, incluyendo los sistemas de ordeño de las vacas y el entorno en el que viven.
Algunos científicos han advertido sobre la gravedad potencial de una pandemia de gripe aviar, aunque se espera que, si el virus muta para infectar a los humanos, su letalidad pueda disminuir.
Entre 2003 y 2019, se registraron 861 casos de gripe aviar en todo el mundo, con una tasa de mortalidad cercana al 53%, lo que subraya la importancia de la vigilancia y la preparación para enfrentar futuros brotes. Aunque existen vacunas disponibles, la producción a gran escala llevaría tiempo y sería un desafío logístico.

