El Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) ha aumentado en 1 año y 3 meses una condena previamente dictada por la Sección Primera de la Audiencia Provincial. El acusado, de origen ecuatoriano, fue declarado culpable de maltrato, abuso y agresión sexual a dos menores de su misma nacionalidad.
La Sala de lo Civil y Penal del TSJN ha concluido que en la agresión sexual continua sufrida por una de las hermanas, además del prevalimiento, existió intimidación ambiental, derivada de la opresión que vivieron en su hogar. Las indemnizaciones previamente establecidas por la Audiencia Provincial, de 60,000 euros para una víctima y 12,000 euros para la otra, también han sido confirmadas en la sentencia.

Los hechos tuvieron lugar entre enero de 2015 y mayo de 2016, cuando la madre de las víctimas alquiló una habitación en la residencia del acusado debido a razones laborales. Al principio, la convivencia transcurrió con normalidad, pero con el tiempo, el acusado comenzó a tratar a las niñas de manera rigurosa y, posteriormente, de forma agresiva, aprovechándose de su vulnerabilidad. La convivencia finalizó en mayo de 2016, y en marzo de 2021, una de las menores reveló los abusos en la escuela.
La condena incluye 11 años y 3 meses de prisión por agresión sexual con prevalimiento, 5 años y 6 meses por abuso sexual con prevalimiento, y 2 años por dos delitos de maltrato habitual. El TSJN ha enfatizado la presencia de intimidación en los hechos sufridos por las menores y ha establecido la existencia de coacción psicológica, manteniendo las penas por abuso sexual y maltrato habitual.
Esta sentencia del TSJN puede ser apelada ante el Tribunal Supremo, y se resalta la relevancia de la jurisprudencia que reconoce la intimidación ambiental en casos de delitos contra la indemnidad sexual de menores.

