La empresa cosmética Avon ha solicitado protección por quiebra en Estados Unidos para enfrentar su deuda y las responsabilidades legales derivadas de demandas que alegan que sus productos a base de talco contenían sustancias cancerígenas. El procedimiento, solicitado ante el Tribunal de Quiebras del Distrito de Delaware, es bajo el Capítulo 11, lo que permite a la empresa continuar operando mientras desarrolla un plan para pagar sus deudas, según un comunicado emitido el 14 de agosto.
Las operaciones internacionales de Avon no están incluidas en el proceso de quiebra. La empresa continúa avanzando en sus iniciativas estratégicas fuera de EE.UU., manteniendo sus operaciones en los mercados internacionales sin interrupciones. Natura & Co, la compañía brasileña que adquirió Avon en 2020, compró las participaciones internacionales de la firma por 125 millones de dólares y ha comprometido 43 millones de dólares para financiar las operaciones durante el proceso de quiebra.
La decisión de Avon llega en un contexto de litigios importantes. En diciembre de 2022, un jurado en Los Ángeles ordenó a Avon pagar más de 50 millones de dólares a una mujer que alegó haber desarrollado cáncer debido a productos cosméticos con talco contaminado con amianto. Además, en julio, otro jurado concedió 24,4 millones de dólares a un hombre que desarrolló mesotelioma tras trabajar en una planta de Avon en Illinois.
A pesar de estas demandas, Avon niega las acusaciones de que sus productos causen cáncer. Kristof Neirynck, director ejecutivo de Avon, expresó su motivación por la fortaleza de la empresa y su enfoque en modernizar su modelo de venta directa y revitalizar la marca para acelerar el crecimiento internacional.

