La sequía ha provocado un desastre ecológico en Chihuahua, México, donde tres lagunas importantes han quedado secas. Las lagunas de Bustillos, Encinillas y Fierro han pasado de ser grandes cuerpos de agua a charcos con peces agonizantes, según reportó EFE el 14 de agosto.
Ernesto García Chánez, director de Ecología en Nuevo Casas Grandes, calificó la situación como un «desastre ecológico». La falta de lluvias durante los últimos dos años ha reducido los niveles de agua, aumentando la concentración de contaminantes y provocando la muerte de los peces, especialmente en la laguna Fierro.
Christian Ontiveros Dórame, director de Protección Civil y Bomberos del mismo municipio, advirtió sobre el peligro que representan los peces muertos para la salud pública. La sequía ha sido tan severa que está afectando la calidad del agua y la seguridad alimentaria en la región.
El problema refleja una crisis hídrica en México, donde el 40% del territorio enfrenta sequías de diversas magnitudes. El exdelegado de la Conagua, Kamel Athié Flores, destacó que la pérdida de estas lagunas afecta gravemente la biodiversidad local y lamentó las consecuencias del cambio climático en la región.

