En el ciclo escolar 2023-2024, la Secretaría de Educación Pública (SEP) ha implementado cambios significativos en la forma en que se evalúa a los estudiantes, con un enfoque en el valor de las asistencias en la boleta de calificaciones.
El miércoles 27 de septiembre, la SEP publicó un acuerdo en el Diario Oficial de la Federación (DOF) que establece las normas para la evaluación del aprendizaje, acreditación, regularización y certificación de los estudiantes de educación básica. En este acuerdo se eliminan los grados tradicionales y se establecen seis fases para los estudiantes de preescolar, primaria y secundaria.
Las boletas de calificaciones ya no reflejarán las asignaturas como en ciclos escolares anteriores. En su lugar, mostrarán los cuatro campos formativos que abarcan lenguajes, saberes, pensamiento científico y Ética, Naturaleza y sociedades, además de lo Humano a lo comunitario.
La asistencia de los estudiantes ya no se considerará un factor importante para su evaluación. En cambio, se registrarán en la boleta para que docentes y padres de familia puedan tener una reflexión más personal sobre la asistencia de cada estudiante.
Las boletas de las seis fases incluirán observaciones y sugerencias en cada período de evaluación. Los profesores realizarán una evaluación que considerará la participación y la observación sistemática, personalizada y contextualizada de los alumnos en relación con los contenidos impartidos.
En el caso de preescolar, no se asignarán números para la evaluación. Sin embargo, en primaria y secundaria, se aplicarán los siguientes valores: una calificación de 5 será considerada como reprobatoria, mientras que las calificaciones del 6 al 10 se considerarán aprobatorias.
Además, el documento establece que los estudiantes con aptitudes sobresalientes que cumplan con los requisitos y procedimientos vigentes podrán ser admitidos en la educación primaria o secundaria a una edad más temprana o incluso omitir el grado escolar inmediato que les corresponda en el mismo nivel educativo.

