LA PREVENCIÓN SE HACE EN LA CALLE: EL RETO HISTÓRICO DE CHETUMAL ANTE LA TEMPORADA DE HURACANES 2026
Por: Redacción Ya es Noticia México
La vulnerabilidad geográfica de Quintana Roo no es un secreto para nadie. Ser la «puerta de entrada del Caribe» coloca al Estado en la primera línea de batalla contra los fenómenos hidrometeorológicos. Sin embargo, la reciente instalación del Puesto de Comando para la Temporada de Lluvias y Ciclones Tropicales 2026 —encabezado por la gobernadora Mara Lezama y la Coordinadora Nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa— ha puesto sobre la mesa una realidad que no podemos ignorar: el conocimiento del riesgo debe dejar de ser un dato de escritorio y convertirse en una herramienta de supervivencia para el pueblo.
Como bien señaló la funcionaria federal en su enérgico mensaje, de nada sirve que las autoridades de los tres órdenes de gobierno posean mapas detallados y tecnología de punta si esa información no se comparte de manera abierta, clara y directa con la ciudadanía. La protección civil no se gestiona desde la comodidad de una oficina; se hace en la calle, tocando puertas y caminando las colonias.
El dato más alarmante y que exige una acción inmediata por parte de las autoridades municipales de Othón P. Blanco y del Estado se concentra en la capital, en Chetumal. De acuerdo con los datos oficiales de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) presentados en el Atlas Nacional de Riesgos, el estado registra puntos críticos de inundación en cuatro municipios, pero Chetumal encabeza la lista de forma desproporcionada: concentra 84 de los 96 puntos críticos de toda la entidad. Esto representa un impactante 87.5% del total.
¿Por qué Chetumal es tan vulnerable? Laura Velázquez Alzúa fue contundente al aclarar un mito urbano: el problema de fondo en la capital no es el sistema de drenaje. Chetumal está construida sobre una planicie costera de muy baja altitud, prácticamente al nivel del mar y con una naturaleza cárstica en su suelo. Cuando se presenta una lluvia atípica o el impacto de un ciclón, el agua simplemente no tiene hacia dónde correr y se estaciona.
Ante este escenario geográfico, la mitigación y la preparación son las únicas armas disponibles. Las colonias de la Zona Centro y los alrededores de cuerpos de agua como el Arroyo Tigrito, la Laguna de San Antonio Bacalar y el Río Hondo están bajo una lupa constante. La instrucción es clara: los comités de protección civil deben conocer «con nombre y apellido» a las familias que conviven con estos 84 puntos críticos para activarse en caso de emergencia.
La urgencia del compromiso de las autoridades y la ciudadanía
El éxito de esta temporada 2026 dependerá estrictamente de la coordinación sin ocurrencias y basada en la ciencia. La presencia y el respaldo del Gobierno Federal, a través de la infraestructura de CONAGUA —que ya debe comenzar a posicionar de manera estratégica bombas extractoras y maquinaria pesada en el sur del estado— junto con el despliegue de la reserva estratégica de la SEDENA y la Marina, son vitales.
Asimismo, celebramos los esfuerzos de innovación tecnológica, como la implementación del sistema de alertamiento por telefonía celular, una herramienta que históricamente ha servido para sismos y que ahora advertirá a los quintanarroenses con 12 o 24 horas de anticipación sobre la cercanía y magnitud (ya sea por viento o por lluvia) de un huracán.
Sin embargo, el llamado más urgente de la Coordinación Nacional se centra en la prevención básica y colectiva: las campañas de limpieza profunda. Mantener las calles libres de basura no es una tarea exclusiva del gobierno; es un pacto comunitario necesario para que el agua fluya.
El imperativo de la información oficial
En una era donde los rumores digitales corren más rápido que el viento, Ya es Noticia México secunda de manera firme el llamado a atender únicamente las fuentes oficiales del Servicio Meteorológico Nacional y las coordinaciones estatales y municipales. El alarmismo innecesario debilita la capacidad de respuesta de la población.
Quintana Roo sabe resistir; la historia nos recuerda el paso de 15 huracanes desde 1955, incluidos monstruos categoría 5 como Janet, Gilberto o Dean. Si los últimos causaron menores estragos, fue gracias a que la cultura de la prevención avanzó.
Hoy, con 10 de los 11 municipios del estado en niveles de riesgo de inundación de medio a muy alto, la advertencia está dada. Las autoridades están coordinadas y los más de 800 refugios temporales listos. Ahora nos toca a nosotros, los ciudadanos, informarnos a través del Atlas Nacional de Riesgos, limpiar nuestro entorno y recordar la máxima que debe regirnos estos meses: La prevención comienza mucho antes de la lluvia.









