La competencia ardua con las plataformas digitales ha tenido un impacto significativo en el número de motorrepartidores en Quintana Roo, disminuyendo de 4,500 a cerca de 3,000 en el último año, según informan organizaciones gremiales del servicio. La saturación de la actividad, la disminución de la demanda y la llegada de aplicaciones de reparto de comida como Didi Food y Uber Eats son los principales factores detrás de esta caída.
Javier Canto García, de la Unión de Motodiligencieros del Sur de Quintana Roo, señala que muchos motorepartidores surgieron durante la pandemia de Covid-19 cuando perdieron sus empleos o buscaban ingresos adicionales debido a la crisis económica. Sin embargo, una vez que la economía se regularizó, varios de ellos retornaron a sus empleos anteriores, dejando a la competencia desbordada.
Joel Buendía Villanueva, dueño de un negocio con 10 motodiligencieros, afirma que la llegada de Didi, Uber y otras plataformas ha reducido la demanda de sus servicios. Las empresas de reparto tienen convenios con negocios, lo que les otorga ofertas y ventajas que los motorepartidores independientes no pueden competir.

Además, el riesgo de este trabajo también ha sido un factor determinante, ya que en el estado se reportan al menos dos motodiligencieros atropellados diariamente, y la falta de un seguro médico dificulta el acceso a tratamientos y funerales.
La competencia feroz y los riesgos asociados a esta actividad han llevado a que muchos motorepartidores abandonen su labor, dejando un panorama desafiante para este sector en Quintana Roo.

