La Federación Mexicana de Futbol enfrentará posibles sanciones de la Concacaf debido a la reiterada aparición del polémico ‘Grito Prohibido’ durante el partido de la Selección Mexicana contra Honduras en la Vuelta de los Cuartos de Final de la Nations League. A pesar de los intentos del sonido local del Estadio Azteca por mitigar el grito, los aficionados continuaron infringiendo el reglamento establecido hace unos años.
Aunque el árbitro del partido optó por no detener el juego, ignorando el protocolo de la Concacaf que indica interrumpir el partido en caso de reincidencias, los oficiales del organismo registraron hasta seis ocasiones del grito. La sanción para México es inminente, y se espera conocer si será una multa económica o con posibles consecuencias a nivel deportivo, que podrían incluir desde la reducción de puntos hasta jugar partidos a puerta cerrada o incluso una derrota por renuncia.
La FIFA respalda la adopción de medidas disciplinarias en casos como este, que van desde multas hasta la exclusión de una competición o el descenso de categoría en situaciones de reincidencia. La federación o el club responsable podrían enfrentar sanciones más severas si la conducta persiste.
La decisión final está en manos de la Concacaf y podría tener implicaciones significativas en el futuro de la Selección Mexicana en competiciones internacionales.

