La ministra de Asuntos Exteriores de Corea del Norte, Choe Son-hui, ha expresado su enérgica condena hacia la reciente decisión de Estados Unidos de suministrar bombas de racimo a Ucrania. Choe calificó esta medida como un «acto criminal peligroso para traer una nueva calamidad al mundo». El Departamento de Defensa de EE. UU. anunció el viernes que proporcionará municiones de racimo a Ucrania para ayudar en su defensa contra Rusia, a pesar de las preocupaciones de los grupos de derechos humanos sobre el impacto que estas armas pueden tener en los civiles.
En un comunicado de prensa emitido por la Agencia Central de Noticias de Corea del Norte (KCNA), Choe Son-hui, en representación del Gobierno de la República Popular Democrática de Corea (RPDC), denunció firmemente la decisión de Estados Unidos y exigió su revocación inmediata. La canciller norcoreana advirtió que si Estados Unidos sigue adelante con la transferencia de armas de destrucción masiva para ser utilizadas en la guerra de Ucrania, enfrentará consecuencias «absolutamente desastrosas».
Choe Son-hui también señaló que incluso los «países vasallos» de Estados Unidos dudan en llevar a cabo acciones similares, lo que resalta la gravedad de la situación. La República Popular Democrática de Corea, nombre oficial de Corea del Norte, ha expresado su preocupación por la proliferación de armas destructivas y ha instado a la comunidad internacional a tomar medidas para prevenir el aumento de la tensión y garantizar la paz y la estabilidad mundial.
Esta controversia ha generado una nueva disputa entre Corea del Norte y Estados Unidos, en medio de las tensiones geopolíticas existentes en la región. Mientras tanto, la comunidad internacional observa atentamente cómo evoluciona esta situación y las posibles repercusiones que puedan surgir a partir de estas decisiones.

