Joselyn, de 26 años, enfrenta cargos de trata de personas en su modalidad de prostitución ajena tras ser detenida por la Policía de Investigación de Quintana Roo. La perturbadora historia revela que aprovechó la muerte de su madre por Covid-19 para prostituir a su hermanastra, una niña de tan solo 10 años.
Los hechos ocurrieron en la supermanzana 510, en dos fechas distintas este año. Joselyn aceptó dinero a cambio de permitir que dos hombres abusaran sexualmente de su vulnerable hermanastra. La denuncia activó una investigación por parte de la Fiscalía de Quintana Roo, que logró obtener un mandamiento judicial para su arresto.

Después de su detención, Joselyn fue llevada al Centro de Reinserción Social de Cancún y quedó a disposición del órgano jurisdiccional que la requirió. La niña, por su parte, fue resguardada en la Casa de Asistencia Temporal del DIF en Cancún mientras se llevan a cabo las investigaciones pertinentes.
Esta terrible situación pone en evidencia la urgente necesidad de luchar contra la trata de personas y proteger a los más vulnerables. Las autoridades están trabajando para asegurar que se haga justicia y que la menor reciba el apoyo y la protección que merece

