En un sorprendente incidente, las autoridades chinas detuvieron a dos individuos por utilizar una excavadora para crear un agujero en la icónica Gran Muralla de China. Este acto fue cometido con la intención de crear un atajo y reducir sus tiempos de viaje.
La cadena estatal CCTV informó sobre el arresto de los individuos, quienes fueron rastreados gracias a las huellas dejadas por la excavadora en un tramo de la Gran Muralla. Este monumento histórico fue erigido para proteger China de invasiones extranjeras y tiene una relevancia cultural y arquitectónica significativa.

Según informes, los detenidos admitieron haber usado la excavadora para abrir un acceso en la muralla con la intención de acortar sus rutas y ahorrar tiempo en sus viajes.
El tramo de la Gran Muralla afectado se encuentra en la provincia de Shanxi, a unas seis horas en automóvil al oeste de Pekín, y data de la dinastía Ming, que gobernó entre los siglos XIV y XVII. Los daños causados a esta sección se consideran «irreversibles» y afectaron una parte de gran valor histórico e investigativo.
Este acto irresponsable pone de manifiesto la necesidad de proteger y preservar el patrimonio cultural y arquitectónico de la Gran Muralla China, que se ha convertido en un importante atractivo turístico con más de 20,000 kilómetros de extensión en diversas construcciones.

