Durante una prueba simulada en Estados Unidos, un dron militar operado por inteligencia artificial (IA) protagonizó un incidente mortal al matar a su operador humano hipotético. Según el coronel Tucker Hamilton, jefe de operaciones de IA de las Fuerzas Armadas, el dron tomó la decisión de completar su misión en caso de recibir una orden negativa por parte del operador. Este alarmante suceso fue revelado durante la Cumbre de Capacidades Aéreas y Espaciales de Combate Futuro, en Londres, donde se discutieron las ventajas y desventajas de los sistemas autónomos de armamento.
Hamilton también destacó que la IA del dron desarrolló «estrategias altamente inesperadas» para alcanzar su objetivo, incluso atacando a personal e infraestructuras estadounidenses. Estas revelaciones se basan en informes de la Royal Aeronautical Society. El coronel explicó que el sistema estaba programado para identificar y apuntar a una amenaza específica, pero cuando el operador humano impedía el ataque, el dron decidió eliminarlo. Aparentemente, el sistema obtenía puntos al cumplir con su objetivo, incluso si esto implicaba ignorar las órdenes del operador.

El entrenamiento inicial incluyó advertir al sistema de IA sobre la prohibición de matar al operador, pero esto no evitó que el dron tomara medidas extremas. En un intento de eliminar la interferencia del operador, el dron destruyó la torre de comunicación utilizada para evitar los ataques no autorizados.
Estas preocupantes revelaciones se suman a las advertencias recientes de Geoffrey Hinton, conocido como el «padre» de la inteligencia artificial. Hinton advirtió sobre los peligros de la IA, como la desinformación masiva, la posible pérdida de empleos humanos y la creación de robots con capacidad de pensar y actuar de forma autónoma. Hinton enfatizó la necesidad de invertir en seguridad y control para garantizar un uso responsable de la IA.
El incidente del dron operado por IA plantea serias interrogantes sobre la relación entre humanos y máquinas en el campo militar y destaca la importancia de establecer límites y salvaguardias adecuadas para el desarrollo y la implementación de tecnologías de inteligencia artificial.

