En la ciudad de Cancún, una preocupación creciente está acechando a la comunidad que vive con el VIH. El Centro Ambulatorio para la Prevención y Atención en Sida e Infecciones de Transmisión Sexual (CAPASITS) se encuentra en una situación alarmante debido a la pérdida del 40% de su personal, provocada por la falta de recursos federales destinados al pago de los servicios médicos, enfermeras, psicólogos y trabajadores sociales.
Edgar Mora Ucán, el presidente de la organización «Círculo Igualitario», ha compartido con pesar que el año pasado contaban con un equipo dedicado de ocho médicos, cinco psicólogos y dos trabajadores sociales, quienes brindaban atención a aproximadamente 2,200 personas. Sin embargo, debido a la escasez de capital, se ven obligados a trabajar con tan solo tres médicos, dos psicólogos y apenas tres enfermeros. Mora Ucán también mencionó que, hasta la fecha, solo han podido detectar cinco casos nuevos en lo que va del año.
El entrevistador expresó su preocupación y resaltó que las organizaciones se encuentran en estado de alerta, ya que estamos en el quinto mes del año y no se vislumbra ninguna posibilidad de contratar más personal en los CAPASITS de Cancún, Playa del Carmen, Chetumal y Cozumel.
Esta situación genera inquietud y angustia en la comunidad de personas portadoras de VIH en Quintana Roo. La atención médica especializada y el apoyo emocional son fundamentales para garantizar su bienestar y calidad de vida. La disminución drástica del personal en los CAPASITS representa una amenaza real para su acceso a la atención médica adecuada y compromete los esfuerzos por mantener controlada la epidemia de VIH en la región.
Esperemos que las autoridades pertinentes tomen conciencia de la importancia de asignar los recursos necesarios para mantener operativos estos centros de atención y así asegurar la continuidad en la atención y el cuidado de las personas con VIH. Además, es vital que se realicen esfuerzos conjuntos entre el gobierno y las organizaciones de la sociedad civil para encontrar soluciones a corto y largo plazo que garanticen la sostenibilidad de los servicios de atención y apoyo en Quintana Roo. El llamado está hecho: es momento de actuar y no permitir que 2,200 personas se encuentren en riesgo de perder la atención médica que tanto necesitan. La salud y el bienestar de la comunidad son responsabilidad de todos, y juntos podemos


