Cada mañana, Jenny llega a su trabajo en Veracruz y se suma a sus compañeros en la rutina laboral, desempeñándose en el área de atención al cliente. Esta realidad, que para muchos es común, para ella es la realización de un sueño que se hizo realidad hace dos años y medio.
Antes de llegar a este punto, Jenny y su familia enfrentaron varios obstáculos, desde el miedo al cómo sería tratada por los demás hasta encontrar una empresa en Veracruz que contratara a personas con síndrome de Down.

Jennyfer Casals Pérez, de 36 años, trabaja en Grupo MAS, empresa concesionaria del agua en Veracruz. Este es su segundo empleo formal, el primero fue en una cafetería que empleaba a personas con síndrome de Down.
El sueldo que Jenny gana ahora es vital para mantener a su familia, especialmente desde que su madre dejó de trabajar para cuidar a su abuela enferma hace 8 meses, convirtiendo su sueldo en el único sustento familiar.

