En Kenia, las lluvias torrenciales que azotan desde mediados de marzo han causado 188 muertes, incluidos 37 niños, según informes del portavoz del gobierno, Isaac Mwaura.
En las últimas 24 horas, se recuperaron 9 cuerpos más, mientras que se reportan 125 heridos y 90 desaparecidos debido a las inundaciones, que han afectado principalmente al centro, sur y oeste del país.

Organizaciones como Human Rights Watch han criticado la respuesta gubernamental ante las inundaciones, subrayando la necesidad de una preparación y respuesta más efectiva a los desastres naturales y al cambio climático.
El pronóstico meteorológico indica que las lluvias continuarán al menos durante este mes, exacerbando la crisis alimentaria y afectando especialmente a las regiones más vulnerables del país, como Nakuru, donde al menos 71 personas perdieron la vida en un reciente desbordamiento de río.

