Sin lugar a dudas en el ámbito político por lo regular siempre se estafa al ciudadano. Y por desgracia el Presidente de la Republica ha estafado a la mayor parte de los mexicanos. Fueron treinta millones quienes lo llevaron al poder, pero en realidad el daño lo han pagado los mexicanos de todas las latitudes de este aún maravilloso país, y que por cierto son más de ciento veintiséis millones de hambres y mujeres que hasta ahora han sido estafados por un vividor de la política.
Fueron muchas las promesas que el sujeto que ocupa la Presidencia de la República hizo en sus periplos por todo el país cuando estaba en campaña. Pero sin lugar a dudas tres son las que más le han costado al Presidente de la Republica. Afirmó y reafirmó muchas veces en cuanto tenía oportunidad de señalar que en Mexico tendríamos un sistema de salud mejor que el de Dinamarca, y con esa mendicidad con el que sembraba la esperanza, ahora se oculta para no dar la cara a los mexicanos.
Los abucheos no se han hecho esperar, y sus antiguas concentraciones se convirtieron en salones cerrados para evitar reclamos o interrupciones que muchos mexicanos se han atrevido a realizar. Ya se le acabaron las promesas, por lo que ahora no le queda más que incrementar su permanencia en Palacio Nacional y ocultarse para no rendir cuentas a los mexicanos que tanto ha engañado.
Aquella estafa que se consideró la mayor de todas cuando Enrique Peña Nieto ocupaba Palacio Nacional, se ha quedado empequeñecida ante las más de miles de estafas que le ha propinado el Presidente de la Republica a los mexicanos. Andrés Manuel López Obrador López Obrador se ha convertido en el mayor estafador de la historia de este país, porque no solamente estafó a los mexicanos con sus promesas de campaña, porque ahora los ha estafado con sus más de ciento cincuenta mil mentiras que ha vertido en sus conferencias mañaneras.
Y eso lo ha convertido en el mayor estafador de la historia patria. Vaya, ni Antonio Severino de Padua López de Santa Anna, quien vendiera la mitad del territorio patrio, es decir, más de cien mil kilómetros cuadrados del territorio mexicano, se compara con el desastre que hasta ahora lleva organizado Andres Manuel Lopez Obrador y su camarilla de ladrones y salteadores de los caudales públicos.
Andrés Manuel López Obrador tendrá por sello de su gobierno el haber saqueado los caudales públicos, que son propiedad de los mexicanos, para apoyar a los gobiernos populistas y tiránicos del Continente. Agustín Díaz Canel debe estar muy contento con los treinta millones de dólares que le regaló el tirano de Palacio Nacional, al igual que Nicolas Maduro, y el sátrapa de Daniel Ortega que Gobierna Nicaragua, y que lleva cuarenta y cinco años martirizando a esa nación. Por fortuna nuestro sistema político indica que en menos de un año dejaremos de ser expoliados por el Sátrapa de Andrés Manuel Lopez Obrador. Al tiempo.

