Se evidencia un alarmante ejemplo de negligencia y falta de empatía por parte de las autoridades del Banco del Bienestar.
La señora Adriana Padilla ha alzado su voz para denunciar públicamente un preocupante caso de incumplimiento en la entrega de apoyos a adultos mayores. Los eventos se remontan al 11 de diciembre de 2022, cuando recibió una llamada del banco indicándole que su madre, la señora Josefina de 89 años, debía cambiar personalmente su tarjeta de beneficios del banco Banamex al Banco del Bienestar. Esta tarea se convirtió en una odisea debido a la dependencia de su madre en una silla de ruedas y a su reciente mudanza a Chetumal. La respuesta del banco, ante este contexto, ha sido desoladora.
La señora Adriana, consternada por esta situación, se acercó a los módulos de atención en Chetumal el 13 de diciembre, ubicados en la avenida Venustiano Carranza 418. Allí se encontró con el señor Sergio, quien, pese a escuchar la complicada situación, ofreció únicamente respuestas burocráticas y evasivas. Según las palabras de la afectada, el señor Sergio admitió que no se trataba de un caso aislado y le pidió redactar una solicitud para que la tarjeta fuera enviada desde la Ciudad de México, posponiendo la solución hasta el mes siguiente.
En los meses siguientes, la señora Adriana se encontró con la misma respuesta vacía en febrero, marzo, abril y mayo. Finalmente, en junio se le comunicó que las tarjetas estaban disponibles y que el señor Sergio personalmente entregaría la de la señora Josefina, comprometiéndose a verificar la entrega en su domicilio. Desafortunadamente, en julio, se descubrió que el proceso había sido mal gestionado. Según la versión del señor Sergio, se cometió un error en la documentación debido a una doble CURP de la señora Josefina. Esto desencadenó una agotadora odisea para corregir el documento, con un costo de $254 pesos en el registro civil.
Para el 18 de agosto, la señora Adriana presentó la documentación corregida, pero se topó con la prepotencia y rudeza del señor Sergio. A pesar de tener la solución en mano, el funcionario se negó a proporcionar una respuesta definitiva y le indicó que regresara a finales de septiembre, negándose a tomar medidas inmediatas para solucionar una situación que ya llevaba ocho meses sin resolver.
La situación es alarmante, especialmente porque la señora Josefina no ha recibido su apoyo como adulto mayor desde marzo, lo que ha generado dificultades económicas considerables. Resulta inaceptable que este caso sea más que un incidente aislado, ya que según las palabras del propio señor Sergio, más de 15 personas enfrentan la misma situación en la región.
Se convierte en un imperativo que las autoridades competentes investiguen este caso minuciosamente y tomen medidas adecuadas para asegurar que los derechos y necesidades de los adultos mayores sean tratados de manera efectiva y digna. La señora Adriana y su madre merecen una respuesta clara, una solución inmediata y una disculpa por la negligencia y desidia con la que han sido tratadas por el Banco del Bienestar.
Esta situación no solo afecta su bienestar, sino que también atenta contra los principios de justicia y bienestar social que el presidente Andrés Manuel López Obrador ha promovido. La carencia de consideración y la dilación en la entrega de apoyos a personas vulnerables contradice los valores fundamentales que deben prevalecer en nuestra sociedad. Es fundamental que se realice una investigación exhaustiva y que se implementen medidas para asegurar que los derechos y necesidades de los adultos mayores sean atendidos de manera digna y efectiva.


