El Gobierno de Quintana Roo, encabezado por la gobernadora Mara Lezama Espinosa, puso en marcha el Mercado de la Prosperidad Compartida en el domo del parque “Dos Aguas” de Tulum. Este espacio busca fortalecer la economía local al brindar a productores del campo y artesanos de la zona Maya una plataforma para comercializar directamente sus productos.
En la apertura participaron más de 40 productores y artesanos provenientes de los municipios de Tulum, Bacalar y José María Morelos, quienes ofrecieron productos regionales como frutas, verduras, miel, huevos, elotes, pitahayas, piñas, calabaza, pepino, hamacas, artesanías, plantas y dulces típicos.
La iniciativa forma parte de una estrategia de desarrollo económico con enfoque social, alineada al modelo de prosperidad compartida promovido por el Gobierno de Quintana Roo. El evento también contó con la presencia de representantes de cadenas comerciales como Chedraui y Soriana, interesadas en establecer vínculos con los productores locales.
Durante el recorrido por los módulos, la gobernadora Mara Lezama subrayó la importancia del trabajo coordinado entre municipios para impulsar la economía rural y artesanal, y reiteró el compromiso de su administración con la justicia social. La mandataria estuvo acompañada por la presidenta honoraria del DIF Quintana Roo, Verónica Lezama Espinosa.
El presidente municipal de Tulum, Diego Castañón Trejo, destacó que el mercado representa un esfuerzo sin precedentes de colaboración intermunicipal. Afirmó que esta acción conjunta responde a la visión del Gobierno del Estado de llevar desarrollo a todos los rincones de Quintana Roo.
También participaron en el acto los presidentes municipales de Bacalar, José Alfredo Contreras Méndez; y de José María Morelos, Erik Borges Yam, junto con productores y artesanos de localidades como Buenavista, Kuchumatán, Maya Balam, Manuel Ávila Camacho, Kankabchén, Puerto Arturo, Santa Gertrudis y Lázaro Cárdenas, entre otras.
El Mercado de la Prosperidad Compartida busca consolidarse como un canal de distribución justo y directo que fomente la autonomía económica de las comunidades rurales y preserve las tradiciones productivas de la región.






