Dos de cada diez jóvenes becados en Quintana Roo, a través del programa Jóvenes Construyendo el Futuro, logran ingresar al mundo laboral al concluir su aprendizaje, revela información de transparencia. Además, solo uno de cada diez jóvenes consigue emprender un negocio con las habilidades adquiridas. Este programa, diseñado para jóvenes de 18 a 29 años que no estudian ni trabajan, ofreció inicialmente 35 mil vacantes en empresas para que adquirieran habilidades y experiencia durante un año.
La falta de interés por parte de los «Ninis» y la práctica de algunos empleadores de retener parte del sueldo de los becarios han generado desinterés en el programa. En 2023, solo 8,142 jóvenes quintanarroenses se inscribieron, percibiendo 5,258 pesos mensuales. Este año, el gobierno federal destinó 42 millones 811 mil pesos para este fin. Hasta 2021, el 82% de los aprendices estaban en el sector turístico, pero en 2022, al menos 2,800 se sumaron a los trabajos del Tren Maya.

A nivel nacional, solo el 26% de los becarios logra permanecer en el mercado laboral tras la pasantía, mientras que en Quintana Roo, este porcentaje apenas alcanza el 20%. Para ser considerado un «éxito del programa», se espera que el becario obtenga un trabajo formal o emprenda un nuevo negocio en los primeros seis meses después de concluir la pasantía. En el Caribe Mexicano, solo 5 mil de los 8 mil jóvenes inscritos anualmente logran alcanzar este «éxito».

