La boxeadora intersexual Imane Khelif está en el centro de una nueva controversia en el mundo del boxeo. La argelina, quien no pudo competir en el Mundial de boxeo debido a elevados niveles de testosterona en sus pruebas de ADN, ha generado debate tras su reciente combate en el que su rival se retiró a los 46 segundos. El incidente ha reavivado las discusiones sobre la participación de atletas con características intersexuales en competiciones femeninas.
El combate, que tuvo lugar hoy, enfrentó a Imane Khelif contra la italiana Angela Carini. La pelea duró apenas 46 segundos antes de que Carini se retirara con el grito de dolor “Mi ha fatto malissimo” (Me duele muchísimo). Tras el retiro, la boxeadora italiana expresó su angustia diciendo: “Nunca había sentido un puñetazo como este”. La decisión de Carini de abandonar el ring permitió a Khelif avanzar a la siguiente ronda sin haber disputado casi ningún tiempo en el combate.

La polémica ha resurgido debido a las críticas sobre la participación de Khelif en competiciones femeninas. Antes del torneo, la boxeadora australiana Ebanie Bridges ya había manifestado su descontento, calificando como “asqueroso” que atletas intersexuales compitan en la categoría femenina. La discusión se intensificará en torno a Khelif y la boxeadora taiwanesa Lin Yu-Ting, quien también enfrenta controversia sobre su participación en los Juegos Olímpicos de París 2024.
El término intersexual, según Amnistía Internacional, incluye a personas con características sexuales que no encajan en las normas binarias tradicionales de masculino o femenino. Estas características pueden abarcar aspectos como genitales, sistemas reproductores, niveles hormonales y cromosomas de sexo, entre otros. La situación de Khelif y otros atletas similares sigue siendo un tema de debate en el ámbito deportivo y más allá.

