La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) colocó este 21 de noviembre sellos de suspensión en cuatro hoteles del Parque Jaguar, entre ellos Diamante K, propiedad de Roberto Palazuelos, tras detectar incrementos injustificados en precios, falta de información al consumidor y diversas prácticas abusivas reportadas por turistas y habitantes de Tulum, Quintana Roo. El operativo especial, realizado en coordinación con la Secretaría de Turismo y el Gobierno de Quintana Roo mediante visitas de verificación y monitoreo del programa Quién es Quién en los Precios (QQP), respondió a denuncias por sobrecostos en productos básicos, servicios turísticos y tarifas de hospedaje.
Durante las revisiones, la Profeco inspeccionó 29 establecimientos entre supermercados, farmacias, restaurantes y hoteles, así como 22 negocios dentro del Parque Jaguar, donde se detectaron las tarifas más elevadas de la zona. En habitaciones sencillas, el precio promedio fue de $3,577.50, con un máximo de $10,569 registrado en el hotel Mi Amor, mientras que las habitaciones dobles alcanzaron un promedio de $4,771.94 y un máximo de $13,860, siendo Diamante K el más caro en este rubro. En contraste, los hoteles del centro de Tulum mantienen costos considerablemente más bajos, con habitaciones sencillas entre $600 y $1,200, y dobles entre $700 y $1,400.
Los sellos de suspensión se colocaron en Diamante K, Pocna Tulum, Villa Pescadores y Cabañas Playa Condesa Tulum por violaciones a la Ley Federal del Consumidor. Las irregularidades incluyeron ausencia de tarifas visibles, falta de términos y condiciones, inducción al pago de propina, omisión de comprobantes de hospedaje, menús sin precios, cartas exclusivamente en moneda extranjera y menús en idiomas distintos al español. Durante el operativo también se constató que los hoteles Kore Tulum y Villa Miramar Tulum permanecen sin actividad comercial; en el caso de Kore, se informó que está cerrado desde junio por baja ocupación.
El monitoreo de alimentos y bebidas reveló precios excesivos en productos de alta demanda turística, como guacamole de hasta $280 (promedio de $226.92), hamburguesas sencillas por encima de $400 (promedio de $348.18), órdenes de tres tacos por hasta $400 (promedio de $306.31) y tres quesadillas por hasta $290 (promedio de $201.25). Asimismo, la Profeco realizó ocho verificaciones en supermercados como Walmart, Chedraui, San Francisco de Asís y diferentes farmacias; todos los establecimientos fueron suspendidos, excepto Farmacon, por no exhibir precios ni informar sobre garantías o devoluciones. En siete restaurantes, entre ellos Burrito Amor, Wang Tulum y Sabor de Mar, se detectaron omisiones en los menús y prácticas como inducir al pago de propina.
El operativo también incluyó la revisión de tiendas de conveniencia como OXXO, GO MART y 7-Eleven, donde se confirmó que OXXO y 7-Eleven mantienen precios por encima del promedio nacional, mientras que GO MART registra los costos más altos entre las tres cadenas. La Profeco anunció que continuará con acciones permanentes de vigilancia en Tulum para garantizar el respeto a los derechos de consumidores, visitantes y habitantes, frente a los constantes reportes de abusos en la zona.



