La atención de salud mental enfrenta un desafío en México a medida que los trastornos como ansiedad, depresión y estrés aumentan, pero el presupuesto para 2024 asigna solo un 1.3% de los recursos de salud para la población sin seguridad social.
El gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha reestructurado las instituciones de salud mental y adicciones con la creación de la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (Conasama). A pesar de un ligero aumento en el presupuesto, la inversión en salud mental se mantiene prácticamente igual al año anterior.

Expertos destacan que la Comisión Lancet sobre Salud Mental y Desarrollo sostenible recomienda asignar al menos el 5% del presupuesto de salud en países de ingresos bajos y medios. México invierte solo el 1.3%.
Aunque se registra un aumento en los trastornos de salud mental en México, el presupuesto para salud mental sigue siendo insuficiente para satisfacer la creciente demanda de atención y medicamentos. Además, se ha observado un aumento en los suicidios en el país.
La eliminación de los hospitales psiquiátricos y el cambio hacia un modelo ambulatorio han generado preocupación entre los especialistas, ya que no todos los pacientes pueden ser atendidos de manera ambulatoria y los hospitales generales pueden carecer de la capacidad necesaria.

A pesar de estos desafíos, el gobierno se esfuerza por mejorar la atención y garantizar que los pacientes reciban tratamiento adecuado y respetuoso de sus derechos humanos.

