En la ermita de Soria, España, se realizó una restauración de ángeles barrocos que resultó desastrosa y provocó burlas en redes sociales. La intervención, que tuvo lugar recientemente, se ha comparado con la fallida restauración del Ecce Homo en 2012 en Borja, conocida por su impacto negativo y controversia.
El restaurador pintó las cejas y el cabello de los ángeles del mismo color, resaltó sus ojos con puntos y aplicó un rojo intenso en los labios sin utilizar técnicas especializadas. El resultado, criticado por su tosquedad y falta de destreza artística, generó una fuerte reacción en la comunidad.


Además de los ángeles, el restaurador pintó el interior del templo, tradicionalmente blanco, con tonos rosados. Esta acción adicional también ha sido objeto de críticas por su falta de sensibilidad hacia el patrimonio histórico.
Ante la viralización de las imágenes, la iglesia ordenó el cierre inmediato de la ermita. El alcalde Carlos Martínez anunció una investigación y la posible apertura de un expediente sancionador debido a la violación de la normativa local sobre patrimonio histórico.



