La Suprema Corte de Justicia revocó la prohibición de utilizar plásticos y recipientes de un solo uso en Quintana Roo, según explicó Andrea González Loría, diputada presidente de la Comisión de Medio Ambiente y Cambio Climático. La medida formaba parte de la Ley para la Prevención, Gestión Integral y Economía Circular de los Residuos del estado. Sin embargo, la Suprema Corte consideró que el estado no tiene la facultad de regular el comercio y determinar qué productos se pueden vender.
La ley, en vigor desde 2019, prohibía el uso de popotes, empaques de unicel, bolsas de un solo uso y anillos plásticos para sujetar envases. A pesar de las prórrogas otorgadas a los comercios, muchos manifestaron su falta de preparación y la escasez de alternativas viables. La revocación de la prohibición se basa en que la facultad de regular el comercio corresponde a la Federación, por lo que correspondería a los diputados federales tomar medidas al respecto.
Esta resolución de la Suprema Corte, que data de aproximadamente un año atrás, surgió tras el amparo presentado por hoteles, comercios y restaurantes, respaldados por cámaras empresariales. Ante esta situación, la diputada González Loría enfatizó la necesidad de fortalecer la regulación de la separación de residuos y fomentar la conciencia sobre la reducción de plásticos.

Desde la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec), se hizo un llamado para establecer un reglamento claro sobre el uso de plásticos. Los comerciantes temían posibles inspecciones y multas por incumplimiento. Ante esta situación, diversas cámaras empresariales y organismos buscaron alternativas al reglamento de la Ley para la Prevención, Gestión Integral y Economía Circular de los Residuos, presentando propuestas que pudieran ser operativas en el estado.
Esta revocación de la prohibición de plásticos de un solo uso en Quintana Roo plantea nuevos desafíos para el estado en términos de gestión de residuos y protección del medio ambiente. Será necesario replantear estrategias y buscar soluciones que promuevan la reducción y el reciclaje de plásticos, al tiempo que se garantiza un equilibrio entre el comercio y la preservación del entorno natural.

