En un contexto de creciente interconexión, muchas empresas y ayuntamientos ofrecen acceso a internet a través de redes WiFi públicas. Aunque parezca conveniente, esta práctica plantea riesgos significativos para la seguridad de los datos y dispositivos de los usuarios.
Según Juan Sebastián Buendía, SVP de Red Team & Compliance en Octopus.io, al conectarse a redes WiFi públicas, se cede el control de las comunicaciones a terceros. Esto abre la posibilidad de que personas no autorizadas intercepten la información transmitida.
Buendía destaca la importancia del cifrado de las comunicaciones y navegadores como medida de seguridad básica. Sin cifrado, la información transmitida puede ser fácilmente accesible para cualquier persona en la red.
Las redes WiFi públicas pueden ser objeto de hackeos y manipulaciones, lo que compromete su autenticidad. Por ello, se aconseja limitar las actividades en estas redes y evitar realizar transacciones que involucren información sensible, como contraseñas o datos bancarios.
El uso de una VPN se recomienda como una capa adicional de seguridad, especialmente para aquellos que manejan información delicada o son considerados personas de interés. Además, se aconseja evaluar el tipo de red pública a la que se accede, considerando aspectos como la frecuencia de cambio de contraseña y el nivel de seguridad.
Mantener el equipo actualizado con antivirus es fundamental para reducir el riesgo de ser víctima de ataques en redes WiFi públicas. En resumen, la precaución y la conciencia sobre los riesgos asociados son esenciales al conectarse a este tipo de redes.

