Carlos Barrachina Lisón | Encuadre político
Andrés Manuel López Obrador, igual que Donald Trump comparten algunos aspectos de personalidad. Uno de ellos les impulsa a crear problemas en dónde no existen, derivados de ocurrencias absurdas. Eso es lo que pasó con AMLO y España. Un día se decidió a señalar una pendejada y luego la sostuvo y con ello complicó absurda y gratuitamente las relaciones entre México y España.
Claudia Sheinbaum tiene un estilo diametralmente diferente. Es una política pragmática, trata de resolver problemas y llevar la fiesta en paz. Desde hace varios meses España y México han ido avanzando en su “reconciliación” con gestos breves, pero significativos.
El mundial y la necesidad de levantar la cara frente a un Donald Trump arrollador, ha provocado que la presidenta de México vaya estableciendo canales de comunicación internacional.
La visita a Barcelona (España) que la mandataria mexicana realizará el 18 de marzo y en la que se encontrará con líderes progresistas como Pedro Sánchez (España), Gustavo Petro (Colombia), Lula da Silva (Brasil) o Yamandú Orsi (Uruguay) es importante porque le presta voz a México en un contexto internacional muy complejo.
El evento que les reúne es la cumbre “Democracia Siempre” para defender el multilateralismo y advertir sobre los riesgos de la democracia frente a la desinformación y los extremismos. Este encuentro da continuidad al que impulsó el año pasado el presidente de Chile Gabriel Boric.
Es importante participar en el contexto internacional, y no dejar que los silencios se conviertan en señales de complacencia, frente al abuso unilateral de potencias que se creen los reyes del mundo. Desde México y desde América Latina, siempre debe defenderse de forma activa el diálogo y el multilateralismo.

