Un nuevo sismo de magnitud 6 sacudió este martes el centro de Japón, según la agencia meteorológica japonesa (JMA), en la misma zona afectada por otro temblor el día de Año Nuevo. Aunque el terremoto se produjo frente a la costa del mar de Japón, esta vez no se emitió ninguna alerta de tsunami.
Japón, acostumbrado a cientos de terremotos al año, revisó a la baja el número de desaparecidos por el terremoto del 1 de enero. El balance de muertos subió a 180, según las autoridades regionales de Ishikawa (centro). 120 personas seguían desaparecidas, mientras 180 fueron confirmadas como muertas.
El sismo de magnitud 7.5 del Año Nuevo destruyó edificios, causó incendios y derribó infraestructuras en la península de Noto, en la isla principal de Honshu. Ocho días después, miles de rescatistas enfrentan caminos bloqueados y mal tiempo para alcanzar a las casi 3 mil 500 personas atrapadas en comunidades aisladas.
Casi 30 mil personas se alojan en refugios gubernamentales, algunos sin suficiente comida, agua y calefacción. Además, cerca de 60 mil casas están sin agua y 15 mil 600 no tienen electricidad. El primer ministro, Fumio Kishida, instruyó a su gabinete a «realizar esfuerzos por resolver el aislamiento de comunidades y continuar las actividades de rescate».

