México acaba de romper un récord, pero de los que duelen. Al cierre de 2025, el país registró su peor caída de patrones ante el IMSS desde 1997. Más de 25,000 negocios bajaron la cortina o dejaron de registrarse oficialmente en un solo año. ¿El resultado? Un país que se está quedando sin «patrones» y donde el empleo con prestaciones se está volviendo una especie en peligro de extinción.
La calle le gana a la oficina
Mientras las empresas formales desaparecen por segundo año consecutivo, el comercio informal se corona como el «rey» de la economía mexicana. Hoy, más de 33 millones de mexicanos trabajan sin red de seguridad:
- La mitad en la calle: 17.6 millones sobreviven en el comercio ambulante o actividades no reguladas.
- La otra mitad «en la sombra»: 15.4 millones trabajan para empresas que parecen legales, pero que no les dan IMSS ni prestaciones
¿Por qué debería importarte?
No es solo un número frío del INEGI. Cuando la tasa de informalidad sube al 55.4%, las consecuencias nos pegan a todos:
Sin protección: Menos personas tienen acceso a servicios de salud, guarderías o ahorro para el retiro (Afore).
Menos recaudación: Al haber menos empresas pagando impuestos, hay menos dinero para bacheo, alumbrado y seguridad pública.
Inestabilidad total: El «empleo informal» significa que hoy tienes trabajo, pero mañana quién sabe.
Estamos ante una fragilidad empresarial histórica. Si las condiciones para ser patrón en México siguen siendo tan complicadas, el sueño de un trabajo estable con vacaciones y aguinaldo será sustituido por el esfuerzo diario de «chambear» en la incertidumbre total.


