En la Ciudad de México, los albergues de la sociedad civil que asisten a migrantes que atraviesan la capital están experimentando una situación crítica. Operan con una sobrecarga que triplica su capacidad normal y no reciben respaldo de los gobiernos federal y local. La denuncia proviene de directores de albergues, quienes expresan su preocupación por la falta de propuestas migratorias de los candidatos a la presidencia y al gobierno capitalino.
El padre Juan Luis Carvajal Tejeda, director de la Casa del Migrante Arcángel Rafael, resalta que los albergues, como Casa Mambré y Casa Acogida Formación y Empoderamiento de la Mujer Internacional y Nacional, están desbordados y al límite de su capacidad. La alcaldesa de Iztapalapa, Clara Brugada, visitó la Casa del Migrante Arcángel Rafael, reconociendo el problema en su propia alcaldía.
Gabriela Hernández, líder de Casa Tochán, expresa sentirse abandonada por los gobiernos y critica la ausencia de planes para apoyar a las organizaciones que ayudan a los migrantes. Mientras tanto, los albergues enfrentan dificultades para cubrir las necesidades básicas de los migrantes, quienes requieren atención médica, legal, psicológica y seguridad, además de alimentación.
Los albergues hacen un llamado a las autoridades y a la sociedad para mostrar empatía hacia los migrantes y brindarles apoyo y solidaridad. Instan a respetar sus derechos humanos y a garantizarles una migración segura y digna en medio de una situación cada vez más crítica.

