En marzo de este año, en Nottingham, Inglaterra, una mujer de 44 años, Sarah Hansford, asesinó brutalmente a su amigo Barry Spooner, de 74 años, a quien conoció en 2020. A pesar de la generosidad de Spooner al permitirle vivir en su casa, Hansford lo traicionó, propinándole más de 30 puñaladas y acabando con su vida.
Este lunes, el Tribunal de Nottingham dictaminó cadena perpetua para Hansford, encontrándola culpable de asesinato, fraude e intento de robo. Tras el homicidio, la mujer se vistió como Spooner, rapándose la cabeza, para luego ir al banco y retirar el dinero que su amigo había ahorrado. Posteriormente, celebró públicamente en la calle del vecindario al día siguiente del crimen.

Hansford permaneció viviendo en la casa de su víctima, escondiendo su cadáver en el sótano. El cuerpo de Spooner fue hallado dos semanas después del asesinato, cuando la familia comenzó a preocuparse. Durante las audiencias, el sobrino de la víctima lamentó la forma despiadada en que Hansford actuó y la imposibilidad de su tío para defenderse.
Aunque Hansford afirmó que Spooner merecía morir por supuestas tendencias pedófilas, alegato no comprobado por la Justicia, fue condenada a cadena perpetua. La detective Clare Dean felicitó la valentía de la familia de la víctima y expresó la esperanza de que encuentren consuelo en la sentencia.

