Trabajadores del Servicio de Limpia del estado de Nuevo León realizaron un acto de protesta frente a las casas de diputados panistas, incluido Mauro Guerra, luego de que votaran a favor de una ley que traslada el manejo de desechos sólidos a los municipios.
A pesar de la presencia policial que impidió que arrojaran desechos frente a la casa de Mauro Guerra, realizaron esta acción en la residencia de su hermano, en la colonia Linda Vista, en un posible acto de represalia.
Itzel Castillo, otra diputada panista, también fue objetivo de esta protesta.
El presidente del Congreso Local, Mauro Guerra, publicó fotos en las que recogía personalmente desechos en el exterior de una casa en Guadalupe.
Hernán Salinas Wolberg, líder estatal del PAN, responsabilizó a la empresa estatal Simeprode, encargada de la recolección de desechos, de este «acto de intimidación» y anunció que buscarán que los responsables sean procesados por este ilícito.
Salinas calificó estos hechos como parte de una campaña de intolerancia del gobierno estatal de Samuel García, tras la aprobación de la nueva Ley de Residuos Sólidos, que permite a los municipios encargarse de la recolección de basura.
El gobierno estatal rechazó las reformas aprobadas a la Ley de Gestión de Residuos de Nuevo León, argumentando que favorecen la privatización del servicio de confinamiento de basura y representan un retroceso en la protección del medio ambiente.

